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INDICE
¿Buscando un destino tranquilo para desconectar en familia sin salir de España? En esta entrada te comparto nuestra experiencia recorriendo la Costa Brava en familia, una escapada llena de calas escondidas, pueblos con encanto y planes sin prisas por el Alt Empordà.
Después de nuestro viaje a la Garrotxa, la zona volcánica de Cataluña, me enamoré de esta comunidad, por eso, esta vez volvemos, pero a la zona de la playa. Este verano hemos optado por alojarnos en un camping como base para explorar la zona con calma, saborear la gastronomía local y descubrir rincones preciosos que combinan mar, montaña y cultura.
Si te apetece una guía cercana y pensada para familias que disfrutan de los detalles, sigue leyendo: te cuento qué ver, qué hacer y cómo organizar un viaje por la Costa Brava en familia, con información útil, recomendaciones y nuestra experiencia personal.

¿Por qué visitar la Costa Brava en familia?
La Costa Brava en familia es una elección ideal para quienes buscan naturaleza, calma y autenticidad. Esta zona del norte de Cataluña combina calas escondidas, aguas cristalinas, pueblos medievales y paisajes que invitan a moverse sin prisas.
Una de las grandes ventajas de visitar la Costa Brava con niños, adolescentes o en grupo familiar es la variedad de planes tranquilos y accesibles. Hay rutas fáciles para caminar, playas de aguas poco profundas, parques naturales, buenos servicios y pueblos pequeños donde perderse entre calles empedradas y terrazas con encanto.

Además, el la Costa Brava ofrece la posibilidad de combinar mar y montaña, playa y cultura, descanso y actividad física. Todo sin grandes desplazamientos y con una excelente gastronomía local, perfecta para saborear sin estrés.
Por todo eso, si buscas un destino cercano, completo y con opciones para todas las edades, la Costa Brava en familia es una opción que nunca decepciona.
Mis acompañantes en la Costa Brava
Esta escapada por la Costa Brava en familia fue muy especial porque la compartí con mis dos compañeras de viaje favoritas: mi madre y mi hermana. Viajar con ellas aporta una dinámica familiar diferente, llena de momentos tranquilos, risas y complicidad.
Cada una disfrutó a su manera: mi madre valoró la tranquilidad y los paseos por pueblos con encanto, mientras que mi hermana y yo disfrutamos explorando calas y haciendo snorkel.

Base de operaciones: ¿dónde nos alojamos en Costa Brava?
Aunque solemos viajar en camper, también nos encanta ir de camping, lo hago desde bien pequeña, por ello y como iba con mi madre y mi hermana, esta vez elegimos el Camping Rodas, en Roses, como base para explorar la zona. Una decisión que nos permitió combinar comodidad, descanso y cercanía a muchos de los lugares que queríamos visitar en la Costa Brava en familia.
El camping está muy bien ubicado, a solo unos minutos en coche de varias calas y pueblos con encanto de la Costa Brava. Es un lugar tranquilo, con parcelas amplias, zona de sombra, restaurante, lavandería, piscina y zona infantil. También tiene bungalows para quienes no viajan con tienda o caravana.
Nos gustó especialmente el ambiente familiar, todo estaba muy limpio y la atención del personal. Si buscas un alojamiento sencillo, funcional y con buena localización para moverte por la Costa Brava, puede ser una opción muy práctica.
👉 Puedes consultar más información aquí: Camping Rodés – Web oficial

Nuestra rutina de viaje en la Costa Brava en familia: calas por la mañana y pueblos por la tarde
Durante nuestro viaje por la Costa Brava en familia, organizamos nuestros días con una rutina que nos permitió disfrutar al máximo sin prisas ni agobios. Por las mañanas, aprovechábamos para visitar calas tranquilas donde relajarnos, nadar y disfrutar del mar en un ambiente tranquilo.
Al mediodía, solíamos comer allí mismo o volviendo al camping para descansar y recargar energías. Esta pausa fue fundamental para mantener el ritmo relajado que buscábamos y para evitar las horas de más calor.
Por las tardes, dedicábamos tiempo a descubrir los pueblos con encanto de la zona. Pasear por sus calles empedradas, visitar mercados locales o simplemente sentarnos en una terraza para disfrutar del ambiente y la gastronomía.
Esta combinación de naturaleza, descanso y pueblitos fue clave para que nuestro viaje en la Costa Brava en familia fuera equilibrado y auténtico, adaptado a nuestras necesidades y al ritmo que buscábamos.

Pueblos con encanto que visitamos en la Costa Brava en familia
Durante nuestra escapada por la Costa Brava en familia, exploramos varios pueblos y ciudades que combinan historia, cultura y paisajes únicos. Cada uno tiene su encanto especial y merece la pena descubrirlos con calma.
Cadaqués
Este pueblo de pescadores es famoso por su luz especial y su vinculación con Salvador Dalí, que encontró aquí inspiración durante años. Más allá de su belleza, Cadaqués es un lugar donde perderse en sus calles y descubrir pequeñas galerías de arte y tiendas artesanales.
- Dato útil: En verano, los aparcamientos se llenan rápido, por lo que recomendamos llegar temprano o usar el transporte público local. Aunque nosotras fuimos al caer la tarde, y no tuvimos ningún problema, pero sí que nos dijero que por las mañanas hay mucho tráfico para llegar.
- La Casa-Museo de Dalí es una visita imprescindible, nos gustó mucho (15 € adultos, menores de 12 gratis).

Figueres
Figueres no solo es la ciudad natal de Salvador Dalí y hogar del famoso Teatro-Museo Dalí, sino que también es un lugar vibrante donde disfrutar de la gastronomía local y la cultura catalana. Además de visitar el museo, paseamos por el centro histórico, donde encontramos pequeñas tiendas tradicionales y mercados con productos artesanales.
Una de las mejores experiencias fue comprar un auténtico fuet en la Charcutería Can Llop, situada en la Calle Nou, 13. Este pequeño comercio es conocido por sus embutidos de calidad, y llevarnos un fuet para el camping fue un acierto que disfrutamos en varias meriendas y cenas familiares. Digo que fue una experiencia, por que nos explicaron todo, nos dieron a probar y la dueña fue muy muy amable.
Figueres tiene además un ambiente muy agradable para pasear, con terrazas y cafeterías donde probar platos típicos o simplemente descansar después de las visitas culturales.
- Dato útil: no hay problemas de aparcamiento fuera de la ciudad, muy cerca del casco histórico. Además es gratis.

Girona
Girona nos sorprendió por su casco histórico bien conservado, lleno de calles empedradas, rincones con historia y un ambiente relajado perfecto para pasear en familia. Una de nuestras zonas favoritas fue la Plaça de la Independència, una amplia plaza llena de terrazas y restaurantes donde disfrutar de la gastronomía local y del ambiente de la ciudad.
No pudimos dejar de visitar la famosa Heladería Rocambolesc, propiedad de los hermanos Roca, reconocidos chefs de El Celler de Can Roca. Sus helados artesanales son una auténtica delicia y una parada obligatoria para refrescarse tras un paseo por la ciudad.
Para una comida memorable, recomendamos el restaurante Le Bistrot, justo en la plaza, donde probamos platos con un toque moderno, ideal para disfrutar de una experiencia gastronómica en familia en Girona.
- Dato útil: Buen acceso en transporte público y aparcamiento en las afueras, cerca de la catedral.

Besalú
Besalú y Castellfollit de la Roca no están exactamente en la costa, pero puedes ir en una misma tarde a los dos, están a tan solo una hora de la Costa Brava. Es un pueblo medieval con una atmósfera muy especial y un montón de rincones para descubrir. En el centro del pueblo hay varias tiendas de productos locales, y una parada especial fue en la Tienda de productos artesanales “El Forn”, donde compramos pan tradicional hecho en horno de leña, perfecto para acompañar nuestras comidas en el camping.
🌋 Castellfollit de la Roca
Aunque es un pueblo pequeño, cerca de Castellfollit se encuentran varias fincas donde comprar productos locales, como embutidos y quesos de la Garrotxa. En nuestro viaje, visitamos la Masía Can Xicot, donde compramos quesos artesanos que disfrutamos con vistas al acantilado.
La combinación de naturaleza y gastronomía hace que este lugar sea un buen punto para descubrir la esencia más auténtica de la comarca.

Calas con encanto en la Costa Brava
Una de las partes más especiales de nuestro viaje en familia fue recorrer las calas de la Costa Brava, en el Cap de Creus, muchas de ellas escondidas entre acantilados, con aguas cristalinas y rodeadas de naturaleza salvaje. Nuestro plan diario consistía en explorar una cala por la mañana, disfrutar del baño, comer allí si podíamos o regresar al camping para descansar, y por la tarde visitar un pueblo cercano.
A continuación os comparto las calas que visitamos, cada una con su encanto propio:
🌊 Playa de los Palangrers (Roses)
Una playa urbana pero muy tranquila, perfecta para un primer chapuzón y con fácil acceso desde Roses. Ideal para ir con niños o si quieres un baño rápido cerca de la ciudad.
🌊 Cala Rostella
Una de mis favoritas. Aislada, salvaje y con aguas turquesas. Forma parte del Parque Natural del Cap de Creus, lo que significa que su acceso está regulado en verano. Desde julio hasta mediados de septiembre no se puede acceder en coche entre las 9:30 y las 20:30, por lo que debes ir en bus lanzadera desde Roses o caminar desde los puntos habilitados.
👉 Creo que este sistema ayuda a conservar el entorno, y sinceramente, se nota: casi no había gente, el agua limpia y sin ruidos… ¡una maravilla!
🌊 Playa Calís
Pequeña y poco conocida, perfecta para quienes buscan intimidad. Ideal para llevarse un picnic y quedarse unas horas sin prisa. Acceso fácil a pie desde un camino corto.
🌊 Platja de Montjoi
Famosa por haber albergado el mítico restaurante El Bulli, esta playa también está dentro del Parque Natural del Cap de Creus, por lo que tiene acceso restringido en coche en los mismos horarios (9:30 a 20:30). Hay un servicio de bus lanzadera o puedes ir en kayak o barco desde Roses.

🌊 Cala Pelosa
Otra joya del Cap de Creus, con un chiringuito muy animado, aguas claras y buenas zonas para hacer snorkel. Hay que caminar un poco para llegar, pero vale la pena. Si llegas temprano puedes disfrutarla casi en solitario.
🌊 Cala Calitjàs
Pequeña, escondida y con un entorno natural precioso. También pertenece al parque natural, por lo que comparte las mismas restricciones de acceso. Perfecta para quienes buscan desconectar y disfrutar del paisaje sin masificaciones.

🧭 Acceso al Parque Natural del Cap de Creus
Para proteger este espacio natural, el acceso en coche a muchas de estas calas está restringido entre el 1 de julio y el 11 de septiembre, de 9:30 a 20:30. Puedes dejar el coche en Roses o en zonas habilitadas y tomar un bus lanzadera que recorre diferentes puntos del parque.
🚌 Más info sobre el bus lanzadera: Consorci del Cap de Creus – Mobilitat
💬 Reflexión personal:
Me encantó este sistema de acceso controlado. Aunque pueda parecer incómodo al principio, lo cierto es que ayuda a preservar la belleza de estas calas. Estaban limpias, tranquilas, y daba gusto ver cómo se conservan tan bien. La sensación de bañarte en esas aguas, con tan poca gente alrededor, es algo que no se olvida.
Otros planes para quienes no pueden estarse quietos
Además de visitar pueblos y descubrir calas paradisíacas, si eres de las que disfrutan moviéndose, explorando y conectando con la naturaleza, la Costa Brava tiene mucho que ofrecer.
Yo no podía dejar de caminar por allí, perderme por los senderos junto al mar y descubrir rincones a pie que no se ven desde la carretera. Si tú también eres de las que necesita algo más que la toalla y el chiringuito, toma nota:
Caminar con vistas: el Camino de Ronda
Uno de los grandes tesoros de esta zona fue recorrer algunos tramos del Camino de Ronda, una red de senderos costeros que bordean el mar entre acantilados, pinares y calas escondidas. Esta ruta no solo une pueblos con playas, sino que permite explorar a pie rincones tranquilos y con vistas espectaculares.
Desde algunas calas, como Cala Pelosa o Cala Calitjàs, se pueden iniciar pequeños tramos que regalan una sensación de conexión total con el entorno. Es una forma perfecta de completar el día tras un baño o antes del atardecer.
Yo aprové para hacer caminatas mientras mis compis estaban en las calas, disfrutando del sonido del mar y de las vistas hacia el Parque Natural del Cap de Creus.
Si te gusta el senderismo suave, el Camino de Ronda es un imprescindible. Además, puedes combinarlo con un picnic, una parada para tomar algo o incluso improvisar una puesta de sol en algún rincón elevado del sendero.

Dónde comer bien en la Costa Brava
Una de las cosas que más disfruto cuando viajo en familia es tomarnos el tiempo para saborear la comida sin prisas. En este viaje por el Alt Empordà encontramos lugares ideales para comer bien, tranquilos, con buena atención y opciones riquísimas también para peques.
💛 Recomendaciones personales:
- El Trull d’en Francesc (Boadella d’Empordà): en un rincón precioso del interior, con una terraza encantadora. Cocina de autor con productos de la zona. Perfecto si vienes de ruta por los pueblos.
- Xiringuito de Cala Montjoi: ideal para comer con vistas al mar, después de una caminata por el Camí de Ronda. Comida sencilla, pero muy rica y en un entorno natural protegido.
- Can Rafa (Cadaqués): uno de los clásicos. Vinos de la zona, producto local, y trato cercano. A veces hay que esperar un poco, pero merece la pena.
- Mercados y picnic: A parte de los restaurantes que os he recomendado, también nos gusta comprar algún quesito, unos buenos tomates y un buen pan y comérnoslo por alguna playa guay. Comer al aire libre siempre sabe mejor.
Consejos prácticos para tu escapada
- Cuándo ir: La primavera y principios de otoño son ideales para evitar aglomeraciones, disfrutar del buen clima y ver la Costa Brava en todo su esplendor. En verano, madrugar es la clave para disfrutar con más calma, aunque no nos pareció demasiado masificada.
- Alojamiento: Si vas en familia o con perro, una casa rural en la Costa Brava o un camping son opciones tranquilas y bien ubicadas.
- Transporte: Si vas en coche, tendrás libertad total para explorar calas escondidas, pueblos del interior y rutas de senderismo. ¡Ojo con los aparcamientos en temporada alta!
- Con perro: Hay muchas playas donde están permitidos (fuera de temporada, aún más), y muchos alojamientos pet friendly. No olvides llevar agua, bolsitas y consultar antes de ir.
🌟 Es tu turno: prepara tu escapada a la Costa Brava
Esperamos que esta guía te inspire a descubrir esta zona con calma, disfrutando de cada cala, cada sendero y cada rincón con encanto. Ha sido un viaje muy especial para nosotros, compartido en familia, en furgo… y con ganas de volver.
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🌍 Gracias por acompañarme hasta el final de esta aventura.
Escribo este blog con mucho cariño desde hace tiempo, y aunque no pretendo vivir de él, mantenerlo requiere su esfuerzo.
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Nos vemos en la próxima ruta… 🚐💫



